The Knight's Notebook

El ataque a la descubierta: una pieza se mueve, otra golpea

En un ataque a la descubierta, una pieza se aparta y descubre el ataque de la torre, el alfil o la dama que tiene detrás. Si la pieza que se mueve también amenaza algo, llegan dos amenazas con una sola jugada; en un jaque doble, la forma más fuerte, el rey tiene que moverse.

· 5 min de lectura

Qué es un ataque a la descubierta

Las torres, los alfiles y las damas atacan a lo largo de líneas, y cualquier pieza situada en una de esas líneas la bloquea, aunque sea una de las tuyas. Mueve esa pieza, y la que estaba detrás ataca ahora lo que haya al otro extremo de la línea: eso es un ataque a la descubierta. Se vuelve peligroso cuando la pieza que se mueve hace su propia amenaza: una captura, un jaque o un ataque a otra cosa. Tu rival se enfrenta entonces a dos amenazas y solo tiene una jugada para responder.

En la base de ejercicios de Lichess (6,2 millones de ejercicios), el 5,1 % de los ejercicios están etiquetados como ataques a la descubierta y el 0,5 % como jaques dobles. Los ataques a la descubierta son además uno de los diez temas de 300 ejercicios de ajedrez, con treinta ejercicios de unos 600 a 1800 Elo. Conviene conocer tres términos:

  • Ataque a la descubierta: la pieza descubierta ataca a una pieza enemiga.
  • Jaque a la descubierta: la pieza descubierta da jaque, así que la pieza que se ha movido puede ir a cualquier parte.
  • Jaque doble: la pieza que se ha movido y la pieza descubierta dan jaque las dos, y solo se puede responder con una jugada de rey.

Tres señales de un ataque a la descubierta

  • Una de tus piezas está entre tu torre, alfil o dama y un objetivo enemigo: una pieza sin defensa, la dama o el rey.
  • Esa pieza puede moverse con una amenaza propia: una captura, un jaque o un ataque a un segundo objetivo.
  • El objetivo es el rey. Entonces es un jaque a la descubierta, el más fuerte de todos: la pieza que se mueve puede ir a cualquier parte, incluso a una casilla donde puedan capturarla.

La dificultad es que el ataque sigue siendo invisible hasta que la pieza se mueve. Miramos lo que ataca cada pieza, no lo que oculta. Así que recorre las líneas de tus torres, alfiles y dama, y mira las piezas que tienen delante, incluidas las tuyas.

Dos ejercicios de partidas reales

Un alfil que se mueve con jaque

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Juegan las negras. Puntuación del ejercicio: 607. El alfil de d4 está entre la torre de d7 y la torre de d1.

El alfil negro le estorba a su propia torre, así que 1…Axf2+ captura un peón con jaque y, al dejar d4, descubre la torre de d7, que ahora ataca a la torre de d1. Las blancas tienen que responder primero al jaque: tras 2.Rxf2, 2…Txd1 gana la torre, y las otras jugadas de rey no cambian nada. El jaque es clave: tras una jugada tranquila del alfil, la columna abierta funcionaría en los dos sentidos, y las blancas capturarían primero la torre de d7.

Un caballo que se mueve con jaque

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Juegan las blancas. Puntuación del ejercicio: 1228. El caballo de f4 está entre la torre de f1 y la dama negra de f5.

Aquí el caballo tapa la columna f. 1.Ch5+ lo mueve con jaque, y la torre de f1 ataca ahora a la dama. Las negras tienen que ocuparse del jaque, por ejemplo con 1…Rg6, y 2.Txf5 captura la dama. El rey puede recapturar la torre, pero las negras han entregado la dama por una torre.

La jugada tentadora es el otro jaque de caballo, 1.Cxe6+?. También descubre la torre, pero la dama responde 1…Dxe6!: captura el caballo que ha dado jaque y, al mismo tiempo, sale de la columna f. Ahora son las negras las que están ganando.

Antes de un ataque a la descubierta, comprueba que tu rival no puede parar las dos amenazas con una sola jugada, por ejemplo capturando la pieza que se ha movido.

Jaque a la descubierta y jaque doble

Cuando la pieza descubierta ataca al rey, la pieza que se mueve puede ir a cualquier parte, porque primero hay que responder al jaque. En un ejemplo comentado de nuestro libro de ejercicios, un peón blanco en d5 cierra el paso a un alfil de b3 que apunta al rey de g8. 1.d6+ abre la diagonal con jaque y ataca al mismo tiempo a un alfil en e7; tras 1…Rh8, 2.dxe7 lo gana.

El jaque doble va un paso más allá: la pieza que se mueve también da jaque. Ninguna jugada puede capturar las dos piezas que dan jaque ni tapar las dos líneas, así que el rey tiene que moverse, y si no tiene ninguna casilla segura, es mate. Una trampa de la Escocesa, una de las diez de La Apertura Escocesa en doce lecciones, lo muestra en la novena jugada: 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.d4 d5 4.Cc3 dxe4 5.Cxe4 Ag4 6.Ae2 exd4 7.Cxd4 Axe2 8.Dxe2. El caballo de d4 no tiene defensor, y las negras lo capturan con 8…Dxd4??.

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Tras 9.Cf6+, juegan las negras. El caballo de f6 y la dama de e2 dan jaque los dos.

9.Cf6+! da jaque desde f6 y, al dejar e4, el caballo descubre la dama en la columna e. Dos jaques a la vez: el rey tiene que moverse, 9…Rd8 es su única casilla, y 10.De8# es mate, con la dama protegida por el caballo. Si las negras capturan en cambio con el caballo, 8…Cxd4??, pierden aún más rápido: 9.Cf6#. Encontrarás esta trampa con otras dos en nuestro artículo sobre las trampas de la Escocesa.

Cómo entrenar el ojo

Antes de cada jugada, recorre las líneas de tus torres, alfiles y dama. Si una de tus propias piezas está delante de ellas, pregúntate adónde podría ir con una amenaza propia, y qué alcanzaría la línea una vez abierta. Haz lo mismo con tu rival: una torre o un alfil enemigo que apunta a tu rey o a tu dama a través de una sola pieza es una señal de alarma.

Después resuelve ataques a la descubierta en papel, escribiendo toda la variante antes de mirar la solución. Los dos ejercicios de arriba están gratis, junto con otros dieciocho, en nuestro estudio de Lichess. Nuestro artículo sobre la clavada y la enfilada trata las demás tácticas que actúan a lo largo de una línea, y cada mes un cuaderno The Knight’s Notebook te trae sesenta ejercicios de tu nivel.