The Knight's Notebook

Los primeros ejercicios de ajedrez de tu hijo: cómo arrancar en casa

En cuanto un niño sabe mover las piezas, los ejercicios de ajedrez son una forma sencilla de practicar entre partida y partida. Aquí verás cómo saber si está preparado, con qué ejercicios empezar, cómo mantener las sesiones cortas y un primer ejercicio para resolver juntos.

· 6 min de lectura

¿Cuándo está un niño preparado para los ejercicios de ajedrez?

El momento adecuado depende más del juego del niño que de su edad. Está preparado cuando sabe cómo se mueve cada pieza, qué son el jaque y el jaque mate, y puede jugar una partida hasta el final. Una forma rápida de comprobarlo: pídele que te señale todas las casillas a las que puede llegar un caballo desde el centro del tablero, y que te diga, en una posición que tú montes, si un rey está en jaque. Si las dos respuestas le salen con facilidad, está listo para los ejercicios; si no, es mejor dedicar el tiempo a jugar partidas y a practicar los movimientos de las piezas.

Una buena señal: el niño juega partidas enteras, pero todavía deja piezas colgadas o no ve un mate que estaba en el tablero. Eso es justo lo que trabajan los primeros ejercicios. Si ya juega en línea, su puntuación en la web te da una idea aproximada de por dónde empezar, y nuestro artículo sobre los niveles de Elo en ajedrez explica qué significan esas cifras. Si no tiene puntuación, empieza por los ejercicios más fáciles y sube de nivel cuando dejen de ser un reto.

Por dónde empezar: el mate en una jugada y las piezas colgadas

Los primeros ejercicios deben tener una respuesta corta, que el niño pueda comprobar en el tablero. Dos temas lo cumplen bien, y son los dos primeros de los diez temas de 300 ejercicios de ajedrez:

  • Mate en una jugada. Encontrar el jaque del que el rey no puede escapar, en una sola jugada. El niño tiene que mirar todos los jaques, y todas las casillas alrededor del rey rival.
  • Piezas colgadas. Una pieza que nada defiende, o no lo bastante, se puede capturar sin más. El niño tiene que preguntarse, después de cada jugada, qué está atacado y qué está defendido.

Los dos temas reflejan lo que pasa en las partidas de principiantes, en las que a menudo quedan piezas colgadas y a los dos bandos se les escapan mates. Este es el primer ejercicio del tema de las piezas colgadas, el más fácil de los treinta.

h1g2f3e4d5c6b7a8
Juegan las negras. Puntuación del ejercicio: 596. La torre blanca de g7 da jaque: ¿qué la protege?

La primera idea puede ser apartar el rey del jaque. Pero nada protege a la torre blanca, así que el rey puede capturarla sin más: 1…Rxg7. El alfil de b4 también está perdido: está clavado, porque si se moviera, la torre negra atacaría al rey blanco, y las reglas no lo permiten. Tras 2.Rd4, 2…Txb4+ lo captura con jaque.

Un ejercicio para hacer juntos

h1g2f3e4d5c6b7a8
Juegan las negras y dan mate en una jugada. Puntuación del ejercicio: 598. Mira las casillas alrededor del rey blanco de g1.

No des la respuesta enseguida. Guía la búsqueda en tres pasos y deja que sea el niño quien busque:

  1. Encontrar todos los jaques que pueden dar las negras. Aquí solo hay dos, los dos con la dama.
  2. Para cada jaque, ver cómo pueden responder las blancas: llevar el rey a una casilla libre, capturar la pieza que da jaque o interponer una pieza.
  3. Escribir la jugada elegida antes de que nadie toque las piezas.

El primer jaque, 1…Df2+, falla enseguida: nada protege a la dama en f2, y tres piezas blancas pueden capturarla, por ejemplo 2.Dxf2. El otro jaque es mate: 1…Df1#. El alfil de d3 protege a la dama, así que el rey no puede capturarla; sus propios peones de g2 y h2 le cierran el paso, y la dama controla f2 y h1. Cuando los mates en una jugada salgan con facilidad, dos de nuestros artículos dan el paso siguiente: el mate del pastor, un mate en cuatro jugadas y cómo evitarlo, y los mates básicos con dama o con torre.

Elogia la búsqueda, no solo la respuesta. Un niño que ha comprobado cada casilla alrededor del rey ha hecho bien el trabajo, aunque ese día la respuesta no sea la buena.

Sesiones cortas y regulares

Unos pocos ejercicios resueltos con cuidado valen más que una sesión larga que acaba en aburrimiento. Termina la sesión cuando el niño todavía quiera uno más: la siguiente sesión será más fácil de empezar. Algunos hábitos sencillos ayudan:

  • Un tema cada vez. Varios ejercicios seguidos sobre la misma idea mantienen fresco el motivo hasta el último.
  • Un momento fijo. Los mismos días, a la misma hora, en la mesa: los ejercicios pasan a formar parte de la rutina.
  • Un tablero cerca. El niño puede montar la posición para verla mejor, pero escribe la jugada antes de hacerla.
  • Una lista de errores. Vuelve a los ejercicios fallados unos días después y comprueba si sale la respuesta.

Una sesión sencilla puede ser así: un ejercicio resuelto juntos para calentar, unos cuantos que el niño resuelve solo y después, juntos, la corrección con las soluciones del final. Cuando el niño se atasque, dale una pista en forma de pregunta, por ejemplo qué piezas pueden dar jaque, en lugar de la jugada.

Celebra el buen razonamiento

Cuando la respuesta sea correcta, pregúntale al niño por qué funciona. Un niño capaz de explicar que el rey no puede capturar la dama porque el alfil la protege ha entendido el ejercicio, no solo ha encontrado la jugada.

Cuando la respuesta sea incorrecta, no des la buena enseguida. Haz en el tablero la respuesta del rival, deja que el niño vea por qué falla su jugada y que vuelva a buscar. Encontrar la jugada al segundo intento también cuenta.

Elogia con generosidad los buenos hábitos: mirar todos los jaques, contar atacantes y defensores, escribir la jugada antes de mirar la solución. Son los hábitos que pide una partida de verdad, y cuentan más que un acierto por casualidad.

Papel, lápiz y el nivel Principiante

Una vez impresos, los ejercicios no necesitan cuenta ni pantalla: ni notificaciones, ni vídeos al alcance del dedo, solo un lápiz y una posición. Hasta que domine la notación, el niño puede dibujar una flecha en el diagrama, o decir la jugada en voz alta mientras tú la escribes. Nuestro artículo sobre los ejercicios de ajedrez en papel explica el método paso a paso.

Nuestros cuadernos de ejercicios de ajedrez para niños tienen tres niveles. Principiante, de 600 a 1000 Elo, es el indicado para un niño que juega partidas enteras pero todavía deja piezas colgadas; después vienen Intermedio (de 1000 a 1400) y Avanzado (de 1400 a 1800), y puedes cambiar de nivel en cualquier momento. Cada cuaderno trae sesenta ejercicios en un PDF para imprimir en casa, con líneas junto a cada diagrama para escribir la jugada y todas las respuestas explicadas al final, así que puedes comprobar una solución aunque no sepas jugar al ajedrez.

La segunda página de cada cuaderno explica la notación. Y antes de comprar nada, puedes probar los dos ejercicios de arriba: están entre los veinte ejercicios gratis de nuestro estudio de Lichess.